ORIGEN DE LA SOCIOLOGÍA

CONTEXTO HISTORICO.

La Sociología como disciplina o conocimiento sistematizado es relativamente reciente. La Sociología nació en Francia, en la primera mitad del siglo XIX. La palabra Sociología, inventada por Augusto Comte, fue utilizada por primera vez en 1838; su aparición en este año hace pensar que es una ciencia relativamente joven comparada con otras ciencias. Las primeras reflexiones sociológicas -pre-sociológicas- son sustituidas por explicaciones más sistemáticas alrededor del siglo XIX, cuando en Europa, se reúnenun conjunto de factores económicos, científicos y políticos que crean condiciones para la realización de una reflexión más profunda de la sociedad. Entre estas condiciones cabe destacar las revoluciones políticas del siglo XVIII, la revolución Industrial, el nacimiento del Socialismo, el desarrollo de la urbanización, el cambio religioso, el crecimiento de la ciencia y el desarrollo de la ilustración 2,3.

El origen de la Sociología debe buscarse inicialmente en los aportes hechos por diferentes personajes, que elaboraron interpretaciones de la sociedad sobre la base de observaciones y comparaciones históricas, pero sin utilizar metodologías de análisis social como las que actualmente se han realizado, a ellos se les designa con el nombre de Precursores. Las reflexiones hechas sobre la sociedad las encontramos en el pensamiento antiguo de Aristóteles y Platón; en la época medieval con Santo Tomás de Aquino y el filósofo árabe Ibn Jaldun, encontramos también algunos análisis sociológicos durante la Revolución Francesa en las ideas de Montesquieu y la aparición del pensamiento conservador de Edmund Burke, en Inglaterra.

Estas reflexiones pre-sociológicas son sustituidas por explicaciones más sistemáticas alrededor del siglo XIX, cuando en Europa se desarrollan un conjunto de factores económicos, científicos y políticos que crean las condiciones para la realización de una reflexión más profunda de la sociedad. Entre las condiciones más importantes destacan las revoluciones políticas del siglo XVIII, la revolución industrial, el nacimiento del socialismo, el desarrollo de la urbanización, el cambio religioso, el crecimiento de la ciencia y el desarrollo de la ilustración.

Los Fundadores, en cambio, crearon las bases de las primeras teorías sociológicas como el Positivismo-Funcionalismo y la teoría del conflicto. Otros personajes desarrollaron las ideas de los fundadores y consolidaron las grandes corrientes sociológicas modernas como son El Funcionalismo, El Materialismo Histórico y la Sociología Comprensiva; a ellos se les considera como los Clásicos.

El Iluminismo y el Origen de la Sociología

La reflexión sociológica esta igualmente ligada en su origen a grandes fenómenos históricos que dividieron a la humanidad en dos épocas, la “época del oscurantismo” y la del “Iluminismo”. En lo que se refiere a este ultimo, conocido igualmente como Ilustración o “siglo de las luces”, su importancia en la génesis de la Sociología es indiscutible, el Iluminismo viene a representar un marco general en el que una serie de ideas provocan una rebelión histórica de magnitud gigantesca. Históricamente ubicado en el siglo XVIII, el Iluminismo refuerza la voluntad de independencia humana y de confianza en la razón como única responsable de la desgracia o felicidad humana, de acuerdo con esto, para los iluministas, la razón pasa a ocupar el lugar que hasta ese momento ocupaba Dios. En síntesis, la Literatura sobre este tema nos presenta algunas premisas iluministas que impulsarían mas tarde las dos grandes revoluciones que cambiaron el mundo (La Revolución Francesa y la Revolución Industrial), estas premisas son:


Rebelión contra las autoridades
Racionalismo
La idea de “ilustrar”
Optimismo cultural
Vuelta a la naturaleza
Cristianismo humanizado
Derechos humanos

La rebelión contra las autoridades se dirigía en parte contra el poder de la iglesia, del Rey y la nobleza. En el siglo XVIII estas instituciones representaban las fuentes de poder legítimo y legal. Por un lado el régimen monárquico imponía la voluntad de los reyes y restringían el acceso al poder del estado de cualquier otra voluntad, la realeza mantenía ciertas alianzas con la nobleza y parte de la burguesía pero no cedía el manejo del Estado a nadie mas, por otro lado, la Iglesia católica, sus mas grandes jerarcas se ocupaban de la “domesticación” del pueblo que en fidelidad a Dios, se resignaba a sus condiciones en muchas ocasiones infrahumanas. Contra todo eso insurgieron los iluministas que comenzaron a abogar por un régimen democrático o al menos parlamentario y por una explicación del mundo mas racional que teológica.


Racionalismo. Al igual que los humanistas de la Antigüedad, como Sócrates y los estoicos, la mayor parte de los filósofos de la ilustración tenía una fe inquebrantable en la razón del hombre. Esto fue tan destacable que muchos llaman a la época francesa de la ilustración simplemente “Racionalismo”.


Las nuevas ciencias naturales habían demostrado que la naturaleza estaba organizada racionalmente. Los filósofos de la ilustración consideraron su cometido construir una base también para moral, la religión y la ética, de acuerdo con la razón inalterable de las personas.
La idea de “ilustrar”. Ahora hacía falta “ilustrar” a las grandes capas del pueblo, porque ésta era la condición previa para una sociedad mejor. Se pensaba que la miseria y la opresión se debían a la ignorancia y a la superstición, por lo tanto había que tomarse muy en serio la educación de los niños y del pueblo en general. No es una coincidencia que la pedagogía como ciencia tenga sus orígenes en
la Ilustración.
E
n cuanto se difundieran la razón y los conocimientos, la humanidad haría grandes progresos. Era sólo cuestión de tiempo, pensaron los filósofos de la ilustración.


Vuelta a la naturaleza. Alguno de estos filósofos se convirtió en defensores de “una vuelta a la naturaleza”. Para los filósofos iluministas la “naturaleza” significaba casi lo mismo que la “razón”, porque la razón humana proviene de la naturaleza, al contrario que la Iglesia y la civilización.

Derechos Humanos. Los filósofos de la ilustración francesa no se conformaron con tener puntos de vista teóricos, sino que lucharon activamente a favor de lo que llamaron “derechos naturales”. En primer lugar se trataba de luchar contra la censura y, consecuentemente, a favor de la libertad de imprenta. Había que garantizar el derecho del individuo a pensar libremente y a expresar sus ideas. Se luchó en contra de la esclavitud de los negros y a favor de un trato más humano a los delincuentes. El principio de “inviolabilidad del individuo” fue finalmente incorporado a la “Declaración de los Derechos Humanos” que fue aprobada por la Asamblea Nacional Francesa en 1789.

CONCEPTO DE ILUMINISMO


“El iluminismo, en el sentido más amplio de pensamiento en continuo progreso, ha perseguido siempre el objetivo de quitar el miedo a los hombres y de convertirlos en amos. Pero la tierra enteramente iluminada resplandece bajo el signo de una triunfal desventura. El programa del iluminismo consistía en liberar al mundo de la magia. Se proponía, mediante la ciencia, disolver los mitos y confutar la imaginación: Bacon, "el padre de la filosofía experimental", recoge ya los diversos temas. Desprecia a los partidarios de la tradición, quienes "primero creen que otros saben lo que ellos no saben; luego suponen saber ellos mismos lo que ellos no saben. La credulidad, la aversión respecto a la duda, la precipitación en las respuestas, la pedantería cultural, el temor a contradecir, la indolencia en las investigaciones personales, el fetichismo verbal, la tendencia a detenerse en los conocimientos parciales: todo esto y otras cosas más han impedido las felices bodas del intelecto humano con la naturaleza de las cosas, para hacer que se ayuntase en cambio con conceptos vanos y experimentos desordenados. Es fácil imaginar los frutos y la descendencia de una unión tan gloriosa. La imprenta, invención grosera; el cañón, que estaba ya en el aire; la brújula, conocida ya en cierta medida antes: ¡qué cambios no han aportado, la una al estado de la ciencia, el otro al de la guerra, la tercera al de las finanzas, el comercio y la navegación! Y hemos dado con estas invenciones, repito, casi por casualidad. La superioridad del hombre reside en el saber, no hay ninguna duda respecto a ello. En el saber se hallan reunidas muchas cosas que los reyes con todos sus tesoros no pueden comprar, sobre las cuales su autoridad no pesa, de las que sus informantes no pueden darles noticias y hacia cuyas tierras de origen sus navegantes y descubridores no pueden enderezar el curso. Hoy dominamos la naturaleza sólo en nuestra opinión, y nos hallamos sometidos a su necesidad; pero si nos dejásemos guiar por ella en la invención, podríamos ser sus amos en la práctica".
Bien que ajeno a las matemáticas, Bacon ha sabido descubrir con exactitud el animus de la ciencia sucesiva. El feliz connubio en que piensa, entre el intelecto humano y la naturaleza de las cosas, es de tipo patriarcal: el intelecto que vence a la superstición debe ser el amo de la naturaleza desencantada. El saber, que es poder, no conoce límites, ni en la esclavización de las criaturas ni en su fácil aquiescencia a los señores del mundo. Se halla a disposición tanto de todos los fines de la economía burguesa, en la fábrica y en el campo de batalla, como de todos los que quieran manipularlo, sin distinción de sus orígenes. Los reyes no disponen de la técnica más directamente que lo que hacen los mercaderes: la técnica es democrática como el sistema económico en que se desarrolla. La técnica es la esencia de tal saber. Dicho saber no tiende -sea en Oriente como en Occidente- a los conceptos y a las imágenes, a la felicidad del conocimiento, sino al método, a la explotación del trabajo, al capital privado o estatal. Todos los descubrimientos que aun promete según Bacon son a su vez instrumentos: la radio como imprenta sublimada, el avión de caza como artillería más eficaz, el proyectil guiado a distancia como brújula más segura. Lo que los hombres quieren aprender de la naturaleza es la forma de utilizarla para lograr el dominio integral de la naturaleza y de los hombres. Ninguna otra cosa cuenta. Sin miramientos hacia sí mismo, el iluminismo ha quemado hasta el último resto de su propia autoconciencia. Sólo el pensamiento que se hace violencia a sí mismo es lo suficientemente duro para traspasar los mitos. frente al actual triunfo del "sentido de los hechos", incluso el credo nominalista de Bacon resultaría sospechoso de metafísica y caería bajo la acusación de vanidad que él mismo formuló contra la escolástica. Poder y conocer son sinónimos. La estéril felicidad de conocer es lasciva tanto para Bacon como para Lutero. Lo que importa no es la satisfacción que los hombres llaman verdad, sino la operation, el procedimiento eficaz; "el verdadero fin y tarea de la ciencia" reside no en "discursos plausibles, edificantes, dignos o llenos de efecto, o en supuestos argumentos evidentes, sino en el empeño y en el trabajo, y en el descubrimiento de detalles antes desconocidos para un mejor equipamiento y ayuda en la vida".

La Razón
El concepto de Razón es el término que ilumina, determina y configura los grandes acontecimientos de la época moderna. Época en la que se confirma y profundiza lo que ya anunciaba el siglo XVII.
La razón es, en primer lugar, una "razón crítica"; crítica contra el dogma. La Reforma fue la primera manifestación; la justificación teórica y filosófica la encontramos en el Tratado teológico-político y en la Ética, Spinoza,donde la fe y la creencia aparecen como una forma de inteligencia de segundo grado. Desde este momento el difícil camino del espíritu humano hacia la conquista de su independencia se encontraba abierto.
Al final del siglo, la Crítica de la Razón Pura (Kant) fija los límites, las formas y las modalidades de investigación del espíritu humano, considerando como desconocidas e inexpresables las preguntas sobre la fe y sobre todas aquellas relacionadas con Dios. Ya no se mezclaban las nociones. Descartes que quería hacer tabla rasa de todo lo que se había pensado antes tuvo que recurrir a Dios para explicar los fundamentos del nuevo saber. Sin embargo, Kant no lo necesitaba. La razón no necesita del apoyo de Dios: ella misma descubre sus posibilidades y límites. La filosofía se distingue radicalmente de la teología. Por fin la razón tenía título para ser admitida, tenía existencia propia; era independiente.
Las consecuencias de esta revolución de la filosofía contra la teología eran ya, en 1781, parte de la historia de los litigios de la razón científica con las Facultades de Teología, es la historia del Renacimiento, la de Kepler y la de Galileo. La revuelta de los humanistas contra el dogma.
Es una razón contra la arbitrariedad; es una razón que discute las reglas corrientemente admitidas del gobierno de los hombres. La teoría de la monarquía absoluta, del absolutismo real, elaborada en el siglo XVII llega a ser el punto de mira del pensamiento crítico. Todos los philosophes luchan con tenacidad contra la injusticia, muestran la inutilidad de las guerras, lo absurdo de la centralización: someten a discusión la concentración de los poderes. Piden un régimen donde la Ley esté reconocida como superior al Rey, donde la Constitución hagan del poder real un simple ejecutivo controlado. No piden un régimen parlamentario, donde los gobiernos serían responsables delante de un parlamento elegido. Se sienten satisfechos con un régimen constitucional que fije unos límites razonables a la acción del poder real.
Esta reivindicación se manifiesta cotidianamente contra un poder que fija unilateralmente los impuestos, que decide soberanamente el futuro de las provincias, que lanza al país a la guerra y termina con firmas de paz desastrosas sin exponerse a críticas. Es ésta una revuelta fundamental: a partir de ahora la naturaleza teocrática del poder se encuentra en tela de juicio: el rey no debe obtener su soberanía de Dios y no "dar cuenta más que a Dios solo", ya que la experiencia muestra que puede ser un mal pastor; el rebaño está en su derecho de xeigir garantías y una participación del control en el funcionamiento del Estado. La teoría de Montesquieu en el "Espíritu de las leyes" intenta organizar las modalidades de este control. La teoría del Contrato Social tiende a dar al control un fundamento racional más profundo. Fundamento que llega a un punto de ruptura: el sometimiento a examen del orden social. Para Rousseau sólo existe la sociedad civil. Para Bossuet, la única existente es la sociedad de Dios.
Así, pues, la tercera forma de revuelta filosófica es aquella que se levanta contra la sociedad, contra las órdenes, contra los deberes, contra la jerarquía heredada de la Edad Media. No es suficiente protestar contra el poder político, sino que hay que poner en tela de juicio el fundamento del orden social que es injusto; la propiedad es injusta dice Rousseau, y, bajo la Revolución, Baboeuf también lo afirma. Injusta es la jerarquía de las órdenes dicen Fígaro de Beaumarchais y el panfleto del Tercer Estado. Injusto es la preeminencia del clero. La razón suscribe y apoya que el pueblo tenga necesidad de Dios y que tenga ministros pagados por el Estado; pero no admite que aquél orden esté por encima y tenga privilegios.

Fernando Savater

1. Razón e información

La suposición de que lo racional es estar bien informado es uno de los problemas de nuestra época, en la que se considera que tener acceso a mucha información va a desarrollar la razón. La información es útil precisamente para quien tiene una razón desarrollada. No es lo mismo —y Giovanni Sartori y otros doctores han insistido en ello—, información que conocimiento. Yo creo que hay una distinción importante entre ambos conceptos. El conocimiento es reflexión sobre la información, es capacidad de discernimiento y de discriminación respecto a la información que se tiene, es capacidad de jerarquizar, de ordenar, de maximizar, etc., la información que se recibe. Y esa capacidad no se recibe como información. Es decir, todo es información menos el conocimiento que nos permite aprovechar la información.

2. Razón y autonomía

Los que nos dedicamos a la enseñanza, educamos para que las personas a las que educamos, nuestros alumnos, puedan prescindir de nosotros. El maestro, o los padres cuando educan a sus hijos, los educan para que se vayan, los educan para que prescindan de ellos. [Sin embargo,] todos dependemos de otras razones y eso es lo que nos da a veces la sensación de estar abrumados, de que todo conocimiento es ínfimo, es ininteresante, porque hay tanto que saber… Por eso hay que intentar potenciar la capacidad racional de asumir incluso las limitaciones de nuestro propio conocimiento. Una de las características de la razón es asumir los límites del conocimiento y no creer que, por mera acumulación, se puede extender hasta el infinito.

Ciertamente la razón tiene unos límites. Evidentemente, la razón no puede dar cuenta absolutamente de todo, y de hecho ni siquiera, y eso es ya un tema filosófico del cual podríamos hablar todo lo que ustedes quisieran, sabemos por qué la razón puede comprender algo. Einstein, por ejemplo, decía "lo más incomprensible de la naturaleza es que nosotros podamos, al menos en parte, comprenderla". El hecho de que la naturaleza sea en parte comprensible forma o tiene una dimensión oscura para nosotros.

3. La razón y las opiniones

Por supuesto, la razón tiene que ver con la verdad. Es decir, la razón busca verdades, opiniones más reales, más próximas a lo real, con más carga de realidad que otras. No está igualmente próxima a la realidad cualquier tipo de forma de ver, de entender, de operar. La razón es esa búsqueda de verdad, esa búsqueda de mayor realidad, con todo lo que el descubrimiento de la realidad comporta. La razón atiende a una realidad que no depende de nosotros, que no nos complace, que no espera darnos gusto. Por tanto, a veces los descubrimientos de la realidad son bastante más desagradables que las ilusiones que podemos hacernos sobre ella.

Otra de las obligaciones en el desarrollo de la razón es el enfrentamiento con la idea de la opinión como ultima ratio de todo lo que hay. Vivimos en una época en que se oye la opinión, disparatada para mí, de que todas las opiniones son respetables. Todas las personas son respetables, sean cuales fueren sus opiniones, pero no todas las opiniones son respetables. Sin embargo, hay una mitificación de la opinión como esa especie de encastillamiento del que se siente ofendido cuando contrariado, como si las opiniones se pudieran herir, y como si cada cual pudiese sentir heridas sus opiniones.

4. Lo racional y lo razonable

La razón no se nota solamente cuando uno argumenta sino también cuando uno comprende argumentos. Ser racional es poder ser persuadido por argumentos, no sólo persuadir con argumentos.

Educar para que las personas sean vulnerables a los razonamientos también forma parte de la educación racional, y esto entra en la distinción fundamental entre lo racional y lo razonable. La razón cubre un campo que abarca lo meramente racional, en el que nos las entendamos con las cosas lo mejor posible, y lo razonable, en el que nos las entendemos con los sujetos. Es razonable incluir la propia razón de otro sujeto en la mía propia, la posibilidad de aceptar sus fines, de aceptar sus objetivos, su propia búsqueda de la experiencia como parte de mi propia razón. El funcionamiento racional y el funcionamiento razonable están ligados, y hay que educar en ambos. Lo razonable será ese otro uso que yo consiga dar a los conocimientos racionales que tengo.

Porque una razón meramente racional pero no razonable es inhumana, está mutilada de sus características básicas. Y ésta es una tendencia actual, que puede hacer antipática y odiosa la invocación a la razón porque sólo se hace desde el nivel racional, no desde el razonable. Todo funciona como si fuera un juego de objetos, sin reconocer que también hay sujetos. Muchas veces las convocatorias a la racionalidad lo son en el fondo a la irracionalidad porque se trata de una razón mutilada de su dimensión razonable.

EL CAMBIO SOCIAL

¿Es posible cambiar a nuestras sociedades? ¿Tiene sentido el cambio social en estos tiempos de globalización? Éstas son dos preguntas que se plantean humanistas, científicos, artistas y personas de diferentes condiciones.

Pensar el cambio en tiempos en que se habla constantemente sobre el tema no es una tarea fácil. La idea de que nuestras sociedades requieren del cambio social dejó de ser exclusiva de una sola ideología. Hoy el discurso de los diferentes Estados modernos enfatiza dicha necesidad.

La búsqueda y valoración del cambio social son las promesas de unificación de Europa, las modernas campañas de los partidos políticos en prácticamente todo el mundo luego del fin de la Guerra Fría, las demandas de la sociedad estadounidense a partir del 11 de septiembre de 2001, los esfuerzos por pacificar el Medio Oriente, los encuentros entre la guerrilla y gobiernos de Centro y Sudamérica: todos enfatizan en la necesidad de un cambio, no sólo social sino también económico, político y cultural.

Asimismo, con el establecimiento de acuerdos internacionales en materia de derechos humanos (los cuales han sido apoyados y también promovidos por nuestro país) y para erradicar todas las formas de la discriminación, los Estados modernos reconocen cada vez de manera más abierta el legítimo derecho de las personas y los pueblos a vivir mejor, a cambiar. Porque l a idea del cambio como concepto genérico y abstracto, aplicado a todas las esferas del quehacer humano, está asociado a la búsqueda de algo mejor, y vinculada generalmente con la evolución y el crecimiento en un sentido positivo.

Pensar el cambio social ha sido la gran aventura teórica de la disciplina llamada sociología. Qué cambia y qué permanece, cómo se transforman las sociedades y por qué, cuáles son los factores que intervienen para ello, cuál es el ritmo y cuáles las consecuencias. Estas preguntas se han tratado de responder desde distintos enfoques metodológicos a través de la historia de las ciencias sociales.

Augusto Comte, el padre de la sociología y pionero de la idea de cambio social, dividió el sistema de su teoría en dos partes separadas: estática social y dinámica social. Comte comparó los sistemas sociales con un organismo y señaló que la estática social estaba concebida como el estudio de la anatomía de la sociedad humana, de las partes que la componen, como un cuerpo humano (órganos, esqueleto, tejidos, etcétera), mientras que la dinámica social se concentraba en la fisiología de los procesos que operan dentro de la sociedad, como las funciones corporales (respiración, circulación, etcétera), que producen como último resultado el desarrollo de la sociedad

El cambio social es producido por distintos agentes, pero entre todos hay uno que en la época moderna se ha vuelto más relevante. Son los movimientos sociales, quizás las fuerzas de cambio más potentes de nuestra sociedad.

Muchos autores los ven como una de las fuerzas principales de la historia a través de la cual la sociedad se reconstruye, e incluso llegan a señalar que los movimientos de masas y el conflicto que generan son los agentes primarios del cambio social.

Lo cierto es que algunos cambios pueden originarse desde abajo, en las actividades realizadas por gente corriente, con diversos grados de cohesión; otros pueden suscitarse desde arriba, en las actividades de gobernantes, mandatarios, etcétera. El resultado acumulado y combinado de las acciones dispersas individuales son las tendencias que pueden dar lugar a movimientos sociales.

En nuestras sociedades, por sus dinámicas y sus avances en materia social, los fenómenos y los sucesos sociales son también irreversibles: se instauran en la legalidad y legitimidad de los Estados a través de sus leyes e instituciones. Una vez que algo ha sucedido no puede ser deshecho. Es decir, la vida no puede desvivirse. Heráclito expresó esto en la antigüedad en su famosa proposición de que uno no puede bañarse dos veces en el mismo río. En otras palabras: la acción en su repetición no puede ser siempre la misma

2. Precursores: Montesquieu, Rousseau, Tocqueville

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CHARLES LOUIS DE SECONDAT MONTESQUIEU, (1688-1755), Escritor y filósofo francés. Criticó la sociedad de Luis XIV. Elaboró la teoría de la división de poderes (ejecutivo, legislativo y judicial) que influiría en el pensamiento liberal de la Revolución Francesa. Se le considera precursor de la Sociología por su obra "Consideraciones sobre las Causas de la Grandeza de los Romanos; Análisis Comparado de Historia de las Civilizaciones"; interesado por los problemas del poder político y de las instituciones, escribió El Espíritu de las Leyes y las Cartas Persas 8. Su aporte al pensamiento sociológico radica en dos aspectos centrales. Por un lado realizó una clasificación de las sociedades en tipos, lo que le permitió compararlas unas con otras; por otro lado se preocupó por estudiar las leyes que se aplican tanto a la naturaleza como a las sociedades humanas.

Para Montesquieu, la estructura y los cambios de una sociedad están determinados por aspectos demográficos y sociales. El crecimiento de la población y los aspectos geográficos -topografía, fertilidad del suelo, el clima, cercanía y lejanía respecto al mar, son elementos fundamentales que provocarán cambios en el resto de la sociedad.

JEAN JACQUES ROUSSEAU, (1712-1778). Pensador francés que llegó a ser considerado una de las grandes figuras del pensamiento social y político europeo de su época. En su teoría afirma que el progreso de la ciencia y la cultura corrompen a la sociedad y la relación moral entre los seres humanos, haciendo que estos abandonen dos de las cualidades originarias, como son la igualdad y la libertad, propias de los hombres en su estado natural. Rousseau, estaba conciente de que el ser humano no puede retroceder y volver atrás, de nuevo a su estado natural, por lo que en su obra El Emilio y El Contrato Social, sostiene que el ser humano puede reorientar y mejorar las condiciones de la vida individual y colectiva. Además, agregó que, para superar la corrupción moral y las injusticias, se debía establecer un nuevo orden en donde la ley trate a todos por igual y los hombres fueran igualmente libres; en otras palabras, en la adopción de un contrato social donde los individuos preservando sus intereses de carácter personal, fuesen capaces de actuar en el interés colectivo orientado hacia el bienestar de la sociedad.

ALEXIS DE TOCQUEVILLE, (1805-1859). Aristócrata francés. Al igual que Montesquieu se le considera precursor de la Sociología por sus análisis realizados en La Democracia en América, Los Recuerdos de la Revolución de 1948 y El Antiguo Régimen y La Revolución. En estas obras realiza una comparación entre la revolución continua que afecta a la sociedad francesa en esta época, con continuos gobiernos autoritarios y corruptos que anulan la participación de la población y el experimento de la descentralización y autogobierno de la democracia en Estados Unidos. Al realizar estos análisis Tocqueville se convierte en uno de los precursores de la Sociología comparada al contrastar las características del sistema social y político de Francia y Estados Unidos.

3. Fundadores: Sant Simon, Comte y Marx

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CLAUDE-HENRY SAINT SIMON, (1760-1825). Autor de varias obras, entre las que destacan: El Sistema Industrial, Catecismo Político de los Industriales y El Nuevo Cristianismo. Se le considera uno de los fundadores de la Sociología, ya que aportó tres grandes ideas para analizar la sociedad, las que después fueron retomadas por autores como Comte, Durkheim y Parsons. La primera idea: "la sociedad debe ser considerada un cuerpo organizado, un sistema en donde las diferentes partes contribuyen al funcionamiento del conjunto. Segunda idea: "debe crearse una nueva ciencia, que estudie la sociedad, ciencia que él llama Fisiología Social, basada en la observación directa de los hechos y centrada en el estudio de la organización social. Tercera idea, Saint Simon en su momento histórico fue capaz de diagnosticar el nuevo futuro de la sociedad, caracterizado por el predominio de las actividades productivas y el conocimiento científico, que poco a poco sustituirían el viejo orden feudal.

AUGUSTO COMTE, (1798-1857). Pensador francés. Fue secretario de Saint Simón, de quien retomó diversas hipótesis. Formuló una serie de ideas que lo convierten en uno de los fundadores del pensamiento sociológico. Comte fue creador de la palabra Sociología. Después y siguiendo a Saint Simón, proclamó el advenimiento de la sociedad industrial y científica así como la muerte de la sociedad teológica y militar; también a Comte se le reconoce el haber dado continuidad a la filosofía positivista esbozada por Saint Simón, reinvindicando la vinculación entre positivismo -la teoría- y la observación de los hechos. Él consideraba que esta nueva área de estudio podría generar nuevos conocimientos sobre la sociedad con base en datos científicos y pensaba que la Sociología era la última ciencia por crear siguiendo a la Física, Química y Biología, y que además la Sociología era la más importante y compleja de todas ellas.

KARL MARX, (1818-1883). Pensador alemán, cuyas ideas contrastan con el pensamiento de Comte y otros teóricos de la teoría sociológica. Al igual que los dos autores descritos, uno de sus grandes objetivos consistió en intentar explicar los cambios sociales que estaban ocurriendo como producto de la transición del feudalismo al capitalismo en Europa. Uno de sus méritos es que intentó siempre de conectar los problemas económicos con las instituciones sociales. Se le reconoce como uno de los fundadores de la Sociología, independientemente de que nunca utilizó el término de Sociología; también es considera un clásico del pensamiento sociológico, y sin cuyos aportes no se podría entender el pensamiento de Durkheim y Weber.

4. Clásicos: Marx, Durkheim y Weber

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Al estudiar los clásicos estamos retomando el sentido del descubrimiento que ellos experimentaban. Cada uno de los descubrimientos realizados por los clásicos representa una superación del sentido común y es fascinante seguir a los autores a lo largo y ancho de los procesos, a través de los cuales se llevaron a cabo los descubrimientos. Los clásicos en sus obras se plantearon grandes interrogantes: ¿Cuáles son las fuentes históricas y evolutivas de la sociedad?, ¿Cuál es el destino de la sociedad?, ¿Cómo podemos ayudar a determinar ese destino?

KARL MARX, a lo anteriormente escrito sobre él, debemos agregar que él evadió el término Sociología para no relacionar sus ideas con las de Comte. Para el estudio de la realidad social, Marx propuso el método dialéctico. El pensamiento de Marx abarca varias áreas del conocimiento como la Economía, Filosofía, Ciencia Política, Historia y Sociología. Destacan sus obras El Capital, La Lucha de Clase en Francia, y el 18 Brumario de Luis Bonaparte. Desarrolló lo que el llamó la concepción materialista de la historia, donde destaca que las principales causas del cambio social no se encuentran en las ideas y valores de los seres humanos, sino en los factores económicos. Es sobre la base económica, que surgen las clases y conflictos de clase que, según Marx constituyen el motor del desarrollo histórico.

5. Conceptos de sociología

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Etimológicamente: está formado por dos vocablos: Socius=Sociedad, y Logos= Estudio o ciencia. La Sociología es la ciencia de la sociedad, o bien, es la ciencia que estudia la sociedad en su conjunto 4.

La Sociología al estudiar la sociedad lo hace desde diferentes ámbitos o desde diferentes puntos de vista, para ello se auxiliará de diferentes ciencias, como ser: Historia, Economía, Matemáticas, etc., a su vez la Sociología auxilia a estas ciencias.

Modernamente, se define a la Sociología partiendo en primer lugar de que es una de las ciencias sociales. Las Ciencias Sociales (CC.SS.) son aquellas que se dedican al estudio de la sociedad en su conjunto enfatizando ópticas diferentes. Pertenecen a las ciencias sociales: la Demografía, la Economía, la Ciencia Política, la Historia, Psicología social, Antropología y Sociología.

Comúnmente se define a la Sociología como "ciencia de la crisis", esta definición debe ser aclarada, ya que para algunos el término "Ciencia de la crisis" atribuye a la Sociología un contenido relacionado con la transformación o revolución 3. Esta postura conservadora o tradicionalista, generó actitudes de hostilidad hacia aquellos que han sido exponentes de las diferentes teorías sociológicas, ya que le atribuyen significados destructores del orden social.

El conocimiento de la Sociología permite que el individuo adquiera conocimientos que le permiten comprender el entorno social en que se desenvuelve así como la problemática social que rige el mundo.

6. Importancia de la sociología

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Los sociólogos consideran que la Sociología debe verse como un esfuerzo de cuestionar lo obvio, el sentido común, superar las opiniones personales y analizar los problemas de manera objetiva y crítica. La Sociología debe permitir a las personas pasar de las explicaciones sensoriales inmediatas propias de la vida cotidiana a cuestionamientos más profundos sobre varios fenómenos sociales tales como: la pobreza, la delincuencia, el desarrollo, subdesarrollo, huelgas y guerras, entre otros. Fenómenos sobre los cuales las personas casi siempre tienen una opinión muy personal e intuitiva.

A través de la Sociología podemos conocer y comprender ideas, actitudes y enfoques distintos a los nuestros, de igual forma nos permite reconocer la naturaleza de las fuerzas sociales que influyen en nuestro comportamiento y en el de los demás.

Estudiar la Sociología es usar la imaginación sociológica, o sea la capacidad de pensar, distanciándonos de las rutinas familiares propias de la vida cotidiana, para poder verlas como si fueran algo nuevo.

La Sociología como ciencia, se encuentra en relación directa con la actividad práctica, al intervenir en la solución de los problemas inmediatos y en la formulación de planes que busquen mejorar las condiciones de vida de los habitantes del mundo entero.

Investigaciones de personal, de mercados, agencias especializadas en salud y bienestar, requieren conocimientos que los Sociólogos pueden aportar. Cualquier proyecto urbanístico gubernamental, no sólo al planear las obras sino también en su realización práctica, interviene la Sociología, igualmente sucede con los programas de seguridad social, planes agrarios, educativos, mejoramiento de las relaciones obrero patronales, etc. y sobre todo al planear el desarrollo socioeconómico del país, es donde esta ciencia interviene en forma decisiva.

En el presente siglo la Sociología es de importancia vital para todas aquellas personas, que por la naturaleza de su profesión, necesitan manejar o al menos poseer conocimientos de esta ciencia; así tenemos que resulta de mucha ayuda para el maestro, para el jurista, el médico, al estad7. Sociología como ciencia

Capítulo anterior: 6 - Importancia de la sociología

La Sociología tiene como objeto de estudio al hombre; a la sociedad humana, estructurada mediante el conglomerado de individuos que entran en constante interacción: de producción, de comunicación, de comprensión, de solidaridad, de división del trabajo, de sumisión, etc.

El objeto de estudio de la Sociología no termina en el análisis de la realidad social, o sea que la Sociología se proyecta más y más como una de las ciencias determinantes en la transformación y mejoramiento social.

Concluyendo, podemos enunciar que las características de la Sociología como ciencia son:

1) Tiene objeto de estudio - El Hombre

2) Tiene campo de estudio - La Sociedad

3) Tiene sus propios métodos y Técnicas para comprobar los hechos sociales.

4) Cumple con el sentido básico del que el vocablo "SCIENTIA" expresa, saber objetivo y racional de la realidad.

5) Cumple las condiciones mínimas de empirismo, teoría, apertura y neutralidad ética que a toda ciencia se exigen 7.

La Sociología está íntimamente ligada a muchas de las Ciencias Sociales, entre las cuales tenemos: la Economía, Psicología, Historia, Antropología, Ciencia Política, Educación Moral y Cívica.

De igual forma encontramos que los sociólogos especializados orientan su enfoque a un aspecto particular del fenómeno social, entre estos enfoques o divisiones tenemos:

- Sociología de la familia; Sociología Política; Sociología Industrial; Sociología Criminalógica; Sociología de la Población; Sociología de la Religión; Sociología Urbana y Rural; Sociología de la Educación; Sociología del Derecho; Sociología del Conocimiento; Sociología de la Información y Comunicación de masas; Sociología del Arte.